domingo, 6 de junio de 2010
Coplas urbanas
Era enredado en bugambilias
un poste gris poetizado,
era de la gris acera
y volaba envioletado.
La esquina enflorecida
de un gran roza mexicano
y era carnaval de flores
del andante desolado.
Se juntaban en el poste:
la soledad enredada
en laberintos de color
y un alo de esperanza.
un poste gris poetizado,
era de la gris acera
y volaba envioletado.
La esquina enflorecida
de un gran roza mexicano
y era carnaval de flores
del andante desolado.
Se juntaban en el poste:
la soledad enredada
en laberintos de color
y un alo de esperanza.
ADIOS
Pues,¿qué es la vida?,sino un constante adiós.
Adiós le dije al vientre de mi madre
y ya venía mi alma de otro adiós
y herida de tristeza por los aires.
Mi infancia fue un adiós sobre un adiós
y, entre alas de adioses suspirantes,
llegué a mi adolescencia urdiendo adioses
con rojas despedidas en la sangre.
Mi adolescencia fue un rabioso adiós
y,vestido de adioses desgarrantes,
llegué a la vida adulta y, entre adioses,
mi vida fue un adiós hondo y constante.
Viejo de adioses fui llorando adioses
por mi mirada envuelta en soledades
y de distancias y de adioses roto
me encontré con mi muerte alucinante.
Era el adiós de Dios ya sin adiós
uniendo mis adioses mendicantes
con el adiós perpetuo del misterio,
donde todos los tiempos son iguales.
Juan Cervera Sanchís
Adiós le dije al vientre de mi madre
y ya venía mi alma de otro adiós
y herida de tristeza por los aires.
Mi infancia fue un adiós sobre un adiós
y, entre alas de adioses suspirantes,
llegué a mi adolescencia urdiendo adioses
con rojas despedidas en la sangre.
Mi adolescencia fue un rabioso adiós
y,vestido de adioses desgarrantes,
llegué a la vida adulta y, entre adioses,
mi vida fue un adiós hondo y constante.
Viejo de adioses fui llorando adioses
por mi mirada envuelta en soledades
y de distancias y de adioses roto
me encontré con mi muerte alucinante.
Era el adiós de Dios ya sin adiós
uniendo mis adioses mendicantes
con el adiós perpetuo del misterio,
donde todos los tiempos son iguales.
Juan Cervera Sanchís
miércoles, 26 de mayo de 2010
La gata, el perro y el vagabundo
¡Chinga tu madre!
Maulló la luna
al tropezarce con el sol
y tener que irse a la chingada
¡Chinga tu madre!
Ladró el sol
al tropezarce con la luna
y tener ue irse a la chingada
¡¡Chingen a su madre los dos!!
Gritó el vagabundo
RABIOSO
al ver la pelea por el gobierno de la luz
PENDEJOS ¿¡Qué no saben que fueron paridos por la misma herida del Cosmos!?
Ya no chingen la madre
que pa´todos es la misma
y cada quien pa´su santo
QUE EL FRUTO DE LA LUZ NO ES DE NADIE
y pa´todos alcanza un pedazo de pastel
CADA QUIEN ENCENDERÁ SU SOLEDAD
EN ORACIÓN DE PRADERA
Maulló la luna
al tropezarce con el sol
y tener que irse a la chingada
¡Chinga tu madre!
Ladró el sol
al tropezarce con la luna
y tener ue irse a la chingada
¡¡Chingen a su madre los dos!!
Gritó el vagabundo
RABIOSO
al ver la pelea por el gobierno de la luz
PENDEJOS ¿¡Qué no saben que fueron paridos por la misma herida del Cosmos!?
Ya no chingen la madre
que pa´todos es la misma
y cada quien pa´su santo
QUE EL FRUTO DE LA LUZ NO ES DE NADIE
y pa´todos alcanza un pedazo de pastel
CADA QUIEN ENCENDERÁ SU SOLEDAD
EN ORACIÓN DE PRADERA
lunes, 24 de mayo de 2010
A fuerza de sueños. Tierra húmeda
Los caballos
de tus nubes
inundan
inundan
la esperanza
A veces
fatiga de mariposas
La historia
de los caballos
creando sueños
ciudades de ajedrez
JAQUE MATE
Luciernagas en el derrumbe
A FUERZA DE SUEÑOS
cuerpos estáticos edificios sin caballos
A veces
fatiga de mariposas
La historia
de los caballos
creando sueños
ciudades de ajedrez
JAQUE MATE
Luciernagas en el derrumbe
A FUERZA DE SUEÑOS
cuerpos estáticos edificios sin caballos
Always
It is always a sole man,
burning in his solitude,
the one who spits the wick
of an idea,
that after becomes flame
and marvellous oracular
bonfire,
and gives his sacred food
to the crowd.
The crowd is never
the author of the main
idea
wich, in the world´s
counterfoil,
breeds the dream
of action
and becomes the rocker arm
for the movement of change.
It is always a sole man,
and not the crowd,
the one who changes the world.
Traducido por Ivan A. Sanchís Pedregosa. Sevilla,21 de mayo de 2010.
burning in his solitude,
the one who spits the wick
of an idea,
that after becomes flame
and marvellous oracular
bonfire,
and gives his sacred food
to the crowd.
The crowd is never
the author of the main
idea
wich, in the world´s
counterfoil,
breeds the dream
of action
and becomes the rocker arm
for the movement of change.
It is always a sole man,
and not the crowd,
the one who changes the world.
Traducido por Ivan A. Sanchís Pedregosa. Sevilla,21 de mayo de 2010.
domingo, 23 de mayo de 2010
¡PUTO DINERO!
Busqué en el diccionario
la palabra puto
y sólo encontré puta.
Aquel muchacho amigo
seguía y seguía quejándose
y exclamando seguía:
-¡Puto! ¡¡Puto dinero!!
Dinero puto y cabrón dinero,
dinero, ay, dinero
que, la necesidad,
entre la afiladísima espada
y la dura pared,
lo ponían a parir como se dice
y a caminar por tristes
y oscuros callejones sin salida;
por días y por noches de no tengo,
de no puedo y colgado de su título,
pues era titulado aquel muchacho
con sus alas rabiosamente rotas
ante la gran putada de su bolsa vacía.
¡Puto dinero! ¡¡Puto!!,
exclamaba el muchacho,
aquel muchacho trilingüe por más señas
y no mal parecido,
que jugaba ajedrez y odiaba el fútbol.
Aquella inteligencia acorralada
por los hijos de etarias sinuosas
y elegantes banqueros perfumados.
-¡Puto! ¡¡Dinero puto!!
Y así no más, sin más ni menos,
su juventud amarga hasta el extremo
de todos los extremos, envejecía de prisa
comida hasta los huesos
por ese supercáncer, que él muy bien definía,
como el puto dinero, ese dinero puto,
y de su puta madre,
que lo empobrece todo,
ya sea a las hormigas voraces de Wall Street
o a las pobres ratas callejeras,
aún mucho más que pobres,
que en las sucias esquinas
alzan sus sucias manos
suplicando centavos a las gentes
que empobrecidamente van y vienen
arrastrando sus paupérrimas sombras.
¿Cuándo serás, dinero, por fin, bendito y santo
entre las limpias manos de los justos?
Aquel muchacho amigo
sigue y sigue quejándose
y no deja y no deja de quejarse:
¡Puto dinero! ¡¡Puto!!
¡¡¡Putísimo dinero!!!
Juan Cervera Sanchís
la palabra puto
y sólo encontré puta.
Aquel muchacho amigo
seguía y seguía quejándose
y exclamando seguía:
-¡Puto! ¡¡Puto dinero!!
Dinero puto y cabrón dinero,
dinero, ay, dinero
que, la necesidad,
entre la afiladísima espada
y la dura pared,
lo ponían a parir como se dice
y a caminar por tristes
y oscuros callejones sin salida;
por días y por noches de no tengo,
de no puedo y colgado de su título,
pues era titulado aquel muchacho
con sus alas rabiosamente rotas
ante la gran putada de su bolsa vacía.
¡Puto dinero! ¡¡Puto!!,
exclamaba el muchacho,
aquel muchacho trilingüe por más señas
y no mal parecido,
que jugaba ajedrez y odiaba el fútbol.
Aquella inteligencia acorralada
por los hijos de etarias sinuosas
y elegantes banqueros perfumados.
-¡Puto! ¡¡Dinero puto!!
Y así no más, sin más ni menos,
su juventud amarga hasta el extremo
de todos los extremos, envejecía de prisa
comida hasta los huesos
por ese supercáncer, que él muy bien definía,
como el puto dinero, ese dinero puto,
y de su puta madre,
que lo empobrece todo,
ya sea a las hormigas voraces de Wall Street
o a las pobres ratas callejeras,
aún mucho más que pobres,
que en las sucias esquinas
alzan sus sucias manos
suplicando centavos a las gentes
que empobrecidamente van y vienen
arrastrando sus paupérrimas sombras.
¿Cuándo serás, dinero, por fin, bendito y santo
entre las limpias manos de los justos?
Aquel muchacho amigo
sigue y sigue quejándose
y no deja y no deja de quejarse:
¡Puto dinero! ¡¡Puto!!
¡¡¡Putísimo dinero!!!
Juan Cervera Sanchís
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