domingo, 31 de octubre de 2010

LOS OJOS DE DIOS

Tímida furia en tus ojos
veo, y duele la noche.
Tus ojos, el grito callan,
no dicen: yo soy… murmuran
cual colibríes nocturnos,
energía enamorada,
ríos de la mar del cosmos.

Si están vacíos, entonces,
vacío está el universo
y el mar infinito todo
no sería sino la nada
ausente, en donde el loco,
yo, pobre loco, tan pobre,
inventa sueños de arena
–oraciones de burbujas–
a tu mirada ausente
Dios, qué ausencia tus ojos.

Yo, el loco, se enamora
de nocturnas mariposas,
de arañas que son siempre
tus ojos; vacíos que lleno
de poesía. Ay, tus ojos,
¿Cómo serán en la tarde
solitaria, sin ser vistos,
entre los pájaros tristes,
cristalinos, otoñales?
¿Cómo será cuando gritan,
cuando dicen, cuando son?
Que mi voz no los conmueva,
no añada, ni quite, y sean
tan sólo ellos, dolientes,
como imagino que son.

No, no es cierto lo que digo,
pues tan lejos de tus ojos
estoy, Dios, ¿cuándo veremos,
no tu llanto tan cenizo,
sino tus ojos? ¿Cuándo
veremos tu llanto justo
cristalino, verdadero?

Mientras en mi carne viva
jamás saldré de la cárcel
a ver tu cósmica mirada,
si es que veré, si es que miras
de frente a tu locura.

jueves, 28 de octubre de 2010

Versos sencillos

Sin vereda a las estrellas.
Nunca crearé un mapa
a las islas de la muerte.

Se vive como se puede,
sin brújula a tus besos,
sin más gloria que tus labios.

Transcurrir como un árbol
curvilíneo e con fruto
y morir cuando Dios quiera.

Apurar a las tristezas
que fatigan a los perros,
conservar las mariposas.

Nunca vivo con bandera
sino es la del pirata.
Sin miedo, patria y prisa.

Abraham Peralta Velez

lunes, 11 de octubre de 2010

En la muerte de Leonardo Rosa Hita

El sueño de la vida está llamado
a acabar donde todos bien sabemos,
por más que a diario aquí nos engañemos.
Todo muerto es un gran desengañado.

Leonardo Rosa Hita, ya has llegado
a la muerte, nosotros aún corremos
de un lado para otro. Llegaremos
y, como tú, estaremos de ese lado.

Estaremos, ni tarde, ni temprano,
en ese más allá sin todavía
en donde nadie a nadie hace ya sombra.

Qué ahí, donde tú estas, poeta hermano,
al fin es toda tuya la poesía
y la luz que por luz ya no se nombra.

BOSQUE

Mi alma está cansada
de verte

y nunca saber
por qué, por qué

pájaros se incendian
en mi sangre

cuando miras
y te acercas

murmurante, sensual
bosque.

lunes, 4 de octubre de 2010

SILENCIO

Soñar
y nunca llegar,
permanecer en el instante del silencio.

Encontrar las ventanas
de la piedra
y beber de su fuente
bulliciosa.

Susurrar,
suavizar el grito:

silencio
que una flor
nace
del suspiro.

Muerte a mis convenciones

Llamar por teléfono
al hombre del futuro
y decirle:
—Me has matado,qué bueno.

NADIE

Que nadie diga,
dejó escrito el supuesto
suicida, con firmeza
de puño y claridad de letra,
que lo mío en verdad
fue un suicidio.
Mentira, gran mentira,
lo mío fue un crimen más
de la pobreza,
que la pobreza mata
y a mí me fue matando
la pobreza unida a la tristeza
y al desencanto cruel del abandono.
No, no vayan a creer
que yo me suicidé
como andan diciendo,
a mi me asesinaron
a golpes de pobreza,
que la pobreza mata.
No lo olviden, no vayan a olvidarlo,
ya que, diariamente, en nuestro mundo,
la pobreza suicida,
mata quiero decir,
quede bien claro,
a innumerables hombres y mujeres,
a ancianos desvalidos
y a niños inocentes.

JUAN CERVERA SANCHIS