miércoles, 7 de mayo de 2014
martes, 22 de abril de 2014
Lunático
Como piedras lunas de fuego
como señales de amor arrojaba
al nocturno balcón de los gatos.
Era un lunático Dios.
Sin embargo en su inercia de tumba
en su ambición de llaga y óxido
pocos rompían en abismos
el espejismo seguro de sus ojos
y al lunático Aquél
en el inseguro incendio de su triángulo
en que se columpiaba como niña
inquisidora y traviesa
en que arrojaba piedras de fuego
como burbujas de luna
de estrellas al universo
lo dejaban en su locura de amor
rompiendo los espejos de su propio abismo
y las botellas de su embriagante vino enamorado.
Abraham Peralta Vélez 3000000 abril
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
como señales de amor arrojaba
al nocturno balcón de los gatos.
Era un lunático Dios.
Sin embargo en su inercia de tumba
en su ambición de llaga y óxido
pocos rompían en abismos
el espejismo seguro de sus ojos
y al lunático Aquél
en el inseguro incendio de su triángulo
en que se columpiaba como niña
inquisidora y traviesa
en que arrojaba piedras de fuego
como burbujas de luna
de estrellas al universo
lo dejaban en su locura de amor
rompiendo los espejos de su propio abismo
y las botellas de su embriagante vino enamorado.
Abraham Peralta Vélez 3000000 abril
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
sábado, 5 de abril de 2014
Kasida
Unciré con el néctar de las flores más dulces
tus pechos palpitantes como el aire de mayo.
Pintaré tus mejillas con jugo de cerezas
y vestiré tu cuerpo con rumores de pájaros.
Te haré un palacio azul en la flor de la
aurora,
y pondré una corona, de claveles y nardos,
en tu rubia cabeza como un sorbo de miel,
y escribiré poemas de ilusión en tus labios.
Me abrazaré a tu cuerpo con mi ola de carne
y me hundiré en los lagos de tus ojos
románticos,
y buscaré en tu esencia el maná de la vida
para nutrir mi alma de su alimento mágico.
Amor…¡y nos iremos silbando alegremente
hasta que Dios nos haga poesía entre sus
manos!
JUAN CERVERA
SANCHIS JIMENEZ Y RUEDA
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
jueves, 3 de abril de 2014
lunes, 31 de marzo de 2014
Un cuento de Juan Cervera Sanchís J. y R.
Decepcionante, querido nieto. Fue
decepcionante. Sí, al llegar a aquel
planeta, que visto desde fuera y desde lejos nos
pareció tan atractivo, lo primero que advertimos fue que la especie,
supuestamente más evolucionada allí, poseía un enorme estómago y un cerebro pequeñísimo, aunque no eran
conscientes de ello.
Dada
estas características de su naturaleza el peso de la materia en sus organismos era enorme, así como la presencia del espíritu era mínima.
Lo instintivo dominaba, en un noventa y nueve
por ciento, la mayoría de los actos y acciones de aquella especie por sobre la
racionalidad y la espiritualidad.
Usaban,
no obstante, el vocablo amor, pero carecían por completo del conocimiento y la experiencia del amor.
Nosotros, al
posar sobre la superficie de aquel planeta, querido nieto, tomamos
la forma física de aquella especie por
unas horas, no muchas, pues tal como la íbamos conociendo nos íbamos
horrorizando, por lo que, casi de inmediato, decidimos abandonarlo, dado que
nos sentimos como sumergidos en una infesta cloaca, y retornar a este nuestro
bello y armonioso planeta donde la espiritualidad, el amor y la poesía florecen
por todas partes.
-Abuelo –le preguntó el nieto- ¿Dónde se
encuentra ese planeta y cómo se llama?
El abuelo, tras dibujar en una pizarra el
lugar del espacio donde se encontraba aquel planeta, le respondió:
-Querido nieto, sus involucionados habitantes
lo llaman Tierra.
JUAN CERVERA SANCHIS JIMENEZ Y RUEDA
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
sábado, 22 de marzo de 2014
Me entiendo
-cantarcillo-
Los niños y los perros
en Lora
son telépatas
y yo, que tengo alma de niño,
y corazón de perro,
me entiendo con los niños,
me entiendo con los perros
aquí en Lora del Río
en donde vivo y muero,
en donde canto y sueño
y siento que soy tierra
con vocación de cielo.
JUAN CERVERA SANCHIS JIMENEZ Y RUEDA
| Foto extraída de google |
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
jueves, 20 de marzo de 2014
Soneto, poesía de Abraham Peralta
Ábreme el misterio de esta herida
en que de golpe todo se me cierra
y no soy sino polvo, polvo y guerra,
guerra y polvo, luz que se oxida;
en que de golpe soy muerto en vida
y una ceniza soledad me encierra
en una soledad rabiosa y perra
a solas y conmigo y escindida.
Ábreme tus azules por entero,
desespera conmigo enamorada,
construye tu morada de mi cero.
Martilla, soledad transubstanciada,
tus silencios de mar en mi madero,
martilla en mi sangre tu cordero.
Abraham Peralta Vélez marzo 2014
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
en que de golpe todo se me cierra
y no soy sino polvo, polvo y guerra,
guerra y polvo, luz que se oxida;
en que de golpe soy muerto en vida
y una ceniza soledad me encierra
en una soledad rabiosa y perra
a solas y conmigo y escindida.
Ábreme tus azules por entero,
desespera conmigo enamorada,
construye tu morada de mi cero.
Martilla, soledad transubstanciada,
tus silencios de mar en mi madero,
martilla en mi sangre tu cordero.
Abraham Peralta Vélez marzo 2014
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
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