martes, 11 de noviembre de 2014
martes, 14 de octubre de 2014
TieRRa HúMEda Editorial de Poesía
TieRRa HúMEda Editorial de Poesía. Libros hechos en el desván de la casa, donde el cascajo del alma cabe.
martes, 29 de julio de 2014
Gaceta del colegio de estudios libres
En ORBI podrán encontrar también poesía.
https://docs.google.com/file/d/0B85NVOxCW0ngNk5iMTZFSnpsd00/edit
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
https://docs.google.com/file/d/0B85NVOxCW0ngNk5iMTZFSnpsd00/edit
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
lunes, 21 de julio de 2014
Reclamos
Yo no entiendo cómo puede
impresionar tanto un armatoste
que lleva de un lado a otro
y nada más y más nada.
Estos perros tras la pelota.
Estos perros tras el auto.
Estos perros tras el hollín.
impresionar tanto un armatoste
que lleva de un lado a otro
y nada más y más nada.
Estos perros tras la pelota.
Estos perros tras el auto.
Estos perros tras el hollín.
Abraham Peralta Vélez Julio 2014
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
Calles
Camino de noche.
Me persigo.
Las voces dejaron
charcos de aceite.
Me abismo.
Hay una ausencia
tan presente
que parece que Dios
también anda borracho.
Me persigo.
Las voces dejaron
charcos de aceite.
Me abismo.
Hay una ausencia
tan presente
que parece que Dios
también anda borracho.
Acaba de llover.
Voy empapado.
Abraham Peralta Vélez Julio 2014
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
Apuntes
Ten paciencia.
Por una gota de luz
pasaron millones
y millones de años
sostenidos
sobre el abismo.
Por una gota de luz
pasaron millones
y millones de años
sostenidos
sobre el abismo.
Abraham Peralta Vélez julio 2014
TieRRa HúMEda
Poesía para que florezca el alma
Rata
Como una rata
de sol
tu apariencia
cascó mi ser.
Abraham Peralta Vélez julio 2014
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
de sol
tu apariencia
cascó mi ser.
Abraham Peralta Vélez julio 2014
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
Estrellita
Del refrigerador tomé una estrella
para cenar con leche tetrapak
porque me dio un hambre
de imposible
a mitad de la noche
porque no podía dormir
porque estaba intentando
escribir que escribía
que un día mordía una estrellita
al morder un labio de tu amor.
Abraham Peralta Vélez julio 2014
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
para cenar con leche tetrapak
porque me dio un hambre
de imposible
a mitad de la noche
porque no podía dormir
porque estaba intentando
escribir que escribía
que un día mordía una estrellita
al morder un labio de tu amor.
Abraham Peralta Vélez julio 2014
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
domingo, 13 de julio de 2014
viernes, 20 de junio de 2014
Poenimios
EN EL AÑO DEL CENTENARIO DEL NATALICIO
DEL POETA MEXICANO EFRAÍN HUERTA (1914-1982)
DEL POETA MEXICANO EFRAÍN HUERTA (1914-1982)
Tierra Húmeda Editorial de Poesía invita a la Presentación del libro "Poenimios" de César Abraham Navarrete Vázquez
y al estreno del documental "Tierra Húmeda / Poenimios"
realizado por José Antonio Ruiz Piña.
Lectura de poemínimos y poenimios
Modera:
Hernán Bravo Varela
Participan:
Félix Francisco Martínez Rodríguez
Abraham Peralta Vélez
y el autor
Martes, 24 de junio de 2014. 19 horas
Casa del Poeta Ramón López Velarde
Avenida Álvaro Obregón, no. 73, Colonia Roma
(Entre Córdoba y Mérida)
realizado por José Antonio Ruiz Piña.
Lectura de poemínimos y poenimios
Modera:
Hernán Bravo Varela
Participan:
Félix Francisco Martínez Rodríguez
Abraham Peralta Vélez
y el autor
Martes, 24 de junio de 2014. 19 horas
Casa del Poeta Ramón López Velarde
Avenida Álvaro Obregón, no. 73, Colonia Roma
(Entre Córdoba y Mérida)
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
jueves, 22 de mayo de 2014
Nuevo día
Amanece
y todo canta y juega
por el instante mágico
que es siempre cada aurora.
Yo pienso en ti y te amo.
Oigo llorar a un niño
que acaba de nacer.
La vida sabe a fiesta
y crece ilusionada
la luz de la esperanza
en nuestros corazones.
Amanece y queda confirmado
que Dios aún todavía
cree en nosotros.
JUAN CERVERA SANCHIS JIMENEZ Y RUEDA
Primavera 2014
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
y todo canta y juega
por el instante mágico
que es siempre cada aurora.
Yo pienso en ti y te amo.
Oigo llorar a un niño
que acaba de nacer.
La vida sabe a fiesta
y crece ilusionada
la luz de la esperanza
en nuestros corazones.
Amanece y queda confirmado
que Dios aún todavía
cree en nosotros.
JUAN CERVERA SANCHIS JIMENEZ Y RUEDA
Primavera 2014
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
El gorrioncillo
-TANKA-trabalenguas para cantarse-
El gorrioncillo
que cada luz, luz trina,
ya no se acuerda
que cantaba ayer
y canta otra vez.
Trina que trina
trilala trilarín
trilorón ron
trolorón ron que ran
troninando su trino.
El gorrioncito
que cada luz, luz trina,
ya no se acuerda
que cantaba ayer
y canta otra vez...
Abraham Peralta Vélez, niño, mayo, 2014
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
El gorrioncillo
que cada luz, luz trina,
ya no se acuerda
que cantaba ayer
y canta otra vez.
Trina que trina
trilala trilarín
trilorón ron
trolorón ron que ran
troninando su trino.
El gorrioncito
que cada luz, luz trina,
ya no se acuerda
que cantaba ayer
y canta otra vez...
Abraham Peralta Vélez, niño, mayo, 2014
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
Apuntes
Lo sabes. Tú prisionera
conmigo en este tiempo
de tiempo que no da tiempo
de vivir lo que se quisiera.
Soy tiempo de este tiempo
encarnado en la prisa de su tiempo.
Soy tiempo de carne y hueso.
Flama de cinc en un beso.
Que una vida no es nada
y nos da tiempo de nada.
Y la vivimos en nada.
Y la pasamos por nada.
¿Y el amor qué puede con ella?
También es tiempo esa estrella.
¡Ay, esta sed nada la calma!,
esta sed que descalza el alma
y camina descalza por la flama.
Abraham Peralta Vèlez 203030
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
conmigo en este tiempo
de tiempo que no da tiempo
de vivir lo que se quisiera.
Soy tiempo de este tiempo
encarnado en la prisa de su tiempo.
Soy tiempo de carne y hueso.
Flama de cinc en un beso.
Que una vida no es nada
y nos da tiempo de nada.
Y la vivimos en nada.
Y la pasamos por nada.
¿Y el amor qué puede con ella?
También es tiempo esa estrella.
¡Ay, esta sed nada la calma!,
esta sed que descalza el alma
y camina descalza por la flama.
Abraham Peralta Vèlez 203030
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
Pajáros 2
En los pájaros que al volar anidan
su instante de libre sementera
en los pájaros que en su templo vuelan
volaré en versos de álgebra florida.
Con mi canto los pájaros todavía
te cantarán y tú no estarás muerta.
Cuando este ser abra la otra puerta
viviré en los pájaros nueva vida.
Abriré sin abrir, en lejanías,
los surcos de su monasterio alado.
Habitarán allí hombres solitarios
que verán una flama sin ceniza.
Volaré en los pájaros a orillas
de una luz obscura; seré vasto.
Me encontraré libre y, sin embargo,
ya hecho una semilla,
ya libre de mí mismo,
todo estará perdido.
Abraham Peralta Vélez mayo 2014
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
su instante de libre sementera
en los pájaros que en su templo vuelan
volaré en versos de álgebra florida.
Con mi canto los pájaros todavía
te cantarán y tú no estarás muerta.
Cuando este ser abra la otra puerta
viviré en los pájaros nueva vida.
Abriré sin abrir, en lejanías,
los surcos de su monasterio alado.
Habitarán allí hombres solitarios
que verán una flama sin ceniza.
Volaré en los pájaros a orillas
de una luz obscura; seré vasto.
Me encontraré libre y, sin embargo,
ya hecho una semilla,
ya libre de mí mismo,
todo estará perdido.
Abraham Peralta Vélez mayo 2014
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
sábado, 10 de mayo de 2014
La marrana
Para este 10 de mayo de 2014.
Juan Cervera Sanchís Jiménez y Rueda
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
¡Oh,
poetas de España!, me dais pena;
pena me dais, pues nunca habéis cantado,
y, mucho menos, nunca habéis exaltado
a la bella marrana, madre plena.
y, mucho menos, nunca habéis exaltado
a la bella marrana, madre plena.
Que es ella madre a plenitud, por buena;
capaz de amamantar en sumo grado,
y sumo amor y máximo cuidado,
a doce lechoncillos en cadena.
capaz de amamantar en sumo grado,
y sumo amor y máximo cuidado,
a doce lechoncillos en cadena.
Encadenados por el hambre en pleno
a las fuentes nutricias de sus tetas,
generosas dadoras de alegría.
Que en la marrana todo es manso y bueno,
por lo que en contra yo de los poetas
le rindo en un soneto pleitesía.
Juan Cervera Sanchís Jiménez y Rueda
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
Cobardía
El amor llamó a su puerta y ella, temerosa, no
le abrió.
El resto de su vida se la pasó lamentándolo.
El amor llama a nuestra puerta de mil en mil
años.
Es el milagro de milagros y la gran mayoría de los seres humanos viven y mueren sin haberlo conocido.
No seas tú uno de ellos.
Si el amor llama a tu puerta date prisa por abrirle de par en par porque si no le abres te
habrás perdido la oportunidad
de vivir real y maravillosamente… acaso un
segundo, pero un segundo de amor vale por toda una hueca y larga vida sin amor,
aunque, incluso la riqueza material no te falte, ya que la riqueza de
riquezas no es otra que la luz de
la luz del amor, que a tan pocos alumbra.
El amor llamó a su puerta y ella…
El miedo es destructor de toda belleza y libertad
genuina.
Seamos,
contra viento y marea, valientemente genuinos, aunque nos haya tocado vivir en una sociedad de cobardes
consuetudinarios.
JUAN CERVERA SANCHIS JIMENEZ Y RUEDA
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
miércoles, 7 de mayo de 2014
APUNTES
Antes de ser viento, piedra.
Antes de ser gota, desierto.
Antes de ser amado, amar.
Abraham Peralta Vélez
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
Antes de ser gota, desierto.
Antes de ser amado, amar.
Abraham Peralta Vélez
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
El valor supremo -mini-cuento-
El joven discípulo le preguntó al maestro:
-¿Hay algo en esta vida, maestro, más valioso y precioso que ser amado?
-No puedo creerlo, maestro, le replicó el joven discípulo desde su imperiosa ignorancia y su ciego y voraz egoísmo.
-No importa lo que tú creas o sientas, pero te advierto que hay algo mucho y mucho más valioso que ser amado.
-¿Qué puede ser maestro? Dígame.
-Más y más valioso que ser amado, y espero que no te mueras sin haberlo experimentado y vivido, es haber amado sin necesidad de ser amado. No hay más alto y bello valor.
-Maestro, ¿no está usted loco?
-Que más quisiera yo que estar loco, mi cuerdo muchacho.
Juan Cervera Sanchís Jiménez y Rueda
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
MAR
Lograr ser
yo mismo
es al fin
ser el mar.
Abraham Peralta Vélez
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
yo mismo
es al fin
ser el mar.
Abraham Peralta Vélez
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
HAIKÚ
Aquel lagarto
parece una piedra
es una nube.
Abraham Peralta Vélez
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
parece una piedra
es una nube.
Abraham Peralta Vélez
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
martes, 22 de abril de 2014
Lunático
Como piedras lunas de fuego
como señales de amor arrojaba
al nocturno balcón de los gatos.
Era un lunático Dios.
Sin embargo en su inercia de tumba
en su ambición de llaga y óxido
pocos rompían en abismos
el espejismo seguro de sus ojos
y al lunático Aquél
en el inseguro incendio de su triángulo
en que se columpiaba como niña
inquisidora y traviesa
en que arrojaba piedras de fuego
como burbujas de luna
de estrellas al universo
lo dejaban en su locura de amor
rompiendo los espejos de su propio abismo
y las botellas de su embriagante vino enamorado.
Abraham Peralta Vélez 3000000 abril
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
como señales de amor arrojaba
al nocturno balcón de los gatos.
Era un lunático Dios.
Sin embargo en su inercia de tumba
en su ambición de llaga y óxido
pocos rompían en abismos
el espejismo seguro de sus ojos
y al lunático Aquél
en el inseguro incendio de su triángulo
en que se columpiaba como niña
inquisidora y traviesa
en que arrojaba piedras de fuego
como burbujas de luna
de estrellas al universo
lo dejaban en su locura de amor
rompiendo los espejos de su propio abismo
y las botellas de su embriagante vino enamorado.
Abraham Peralta Vélez 3000000 abril
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
sábado, 5 de abril de 2014
Kasida
Unciré con el néctar de las flores más dulces
tus pechos palpitantes como el aire de mayo.
Pintaré tus mejillas con jugo de cerezas
y vestiré tu cuerpo con rumores de pájaros.
Te haré un palacio azul en la flor de la
aurora,
y pondré una corona, de claveles y nardos,
en tu rubia cabeza como un sorbo de miel,
y escribiré poemas de ilusión en tus labios.
Me abrazaré a tu cuerpo con mi ola de carne
y me hundiré en los lagos de tus ojos
románticos,
y buscaré en tu esencia el maná de la vida
para nutrir mi alma de su alimento mágico.
Amor…¡y nos iremos silbando alegremente
hasta que Dios nos haga poesía entre sus
manos!
JUAN CERVERA
SANCHIS JIMENEZ Y RUEDA
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
jueves, 3 de abril de 2014
lunes, 31 de marzo de 2014
Un cuento de Juan Cervera Sanchís J. y R.
Decepcionante, querido nieto. Fue
decepcionante. Sí, al llegar a aquel
planeta, que visto desde fuera y desde lejos nos
pareció tan atractivo, lo primero que advertimos fue que la especie,
supuestamente más evolucionada allí, poseía un enorme estómago y un cerebro pequeñísimo, aunque no eran
conscientes de ello.
Dada
estas características de su naturaleza el peso de la materia en sus organismos era enorme, así como la presencia del espíritu era mínima.
Lo instintivo dominaba, en un noventa y nueve
por ciento, la mayoría de los actos y acciones de aquella especie por sobre la
racionalidad y la espiritualidad.
Usaban,
no obstante, el vocablo amor, pero carecían por completo del conocimiento y la experiencia del amor.
Nosotros, al
posar sobre la superficie de aquel planeta, querido nieto, tomamos
la forma física de aquella especie por
unas horas, no muchas, pues tal como la íbamos conociendo nos íbamos
horrorizando, por lo que, casi de inmediato, decidimos abandonarlo, dado que
nos sentimos como sumergidos en una infesta cloaca, y retornar a este nuestro
bello y armonioso planeta donde la espiritualidad, el amor y la poesía florecen
por todas partes.
-Abuelo –le preguntó el nieto- ¿Dónde se
encuentra ese planeta y cómo se llama?
El abuelo, tras dibujar en una pizarra el
lugar del espacio donde se encontraba aquel planeta, le respondió:
-Querido nieto, sus involucionados habitantes
lo llaman Tierra.
JUAN CERVERA SANCHIS JIMENEZ Y RUEDA
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
sábado, 22 de marzo de 2014
Me entiendo
-cantarcillo-
Los niños y los perros
en Lora
son telépatas
y yo, que tengo alma de niño,
y corazón de perro,
me entiendo con los niños,
me entiendo con los perros
aquí en Lora del Río
en donde vivo y muero,
en donde canto y sueño
y siento que soy tierra
con vocación de cielo.
JUAN CERVERA SANCHIS JIMENEZ Y RUEDA
Foto extraída de google |
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
jueves, 20 de marzo de 2014
Soneto, poesía de Abraham Peralta
Ábreme el misterio de esta herida
en que de golpe todo se me cierra
y no soy sino polvo, polvo y guerra,
guerra y polvo, luz que se oxida;
en que de golpe soy muerto en vida
y una ceniza soledad me encierra
en una soledad rabiosa y perra
a solas y conmigo y escindida.
Ábreme tus azules por entero,
desespera conmigo enamorada,
construye tu morada de mi cero.
Martilla, soledad transubstanciada,
tus silencios de mar en mi madero,
martilla en mi sangre tu cordero.
Abraham Peralta Vélez marzo 2014
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
en que de golpe todo se me cierra
y no soy sino polvo, polvo y guerra,
guerra y polvo, luz que se oxida;
en que de golpe soy muerto en vida
y una ceniza soledad me encierra
en una soledad rabiosa y perra
a solas y conmigo y escindida.
Ábreme tus azules por entero,
desespera conmigo enamorada,
construye tu morada de mi cero.
Martilla, soledad transubstanciada,
tus silencios de mar en mi madero,
martilla en mi sangre tu cordero.
Abraham Peralta Vélez marzo 2014
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
Soy, poesía de Juan Cervera
-soneto alejandrino invertido-
Soy un cabo de vela con vocación de estrella.
Soy un suspiro iluso y una lágrima lenta.
Soy sólo un sueño efímero que se pierde en el viento.
Soy apenas la sombra de una huella sin huella.
Soy la furia callada de la oculta tormenta.
Soy un oscuro esclavo preso del desaliento.
Soy la voz dolorida del más doliente anverso.
Soy un clamor de espejos e imágenes fallidas.
Soy el llanto sangrante de incontables heridas.
Soy el rostro sin rostro y amargo del reverso.
Soy la más vulgar prosa disfrazada de verso.
Soy la muerte más muerte y a la vez soy mil vidas.
Soy la causa perdida de las causas perdidas.
Soy el hombre, el desastre mayor del universo.
JUAN CERVERA SANCHIS JIMENEZ Y RUEDA
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
Soy un cabo de vela con vocación de estrella.
Soy un suspiro iluso y una lágrima lenta.
Soy sólo un sueño efímero que se pierde en el viento.
Soy apenas la sombra de una huella sin huella.
Soy la furia callada de la oculta tormenta.
Soy un oscuro esclavo preso del desaliento.
Soy la voz dolorida del más doliente anverso.
Soy un clamor de espejos e imágenes fallidas.
Soy el llanto sangrante de incontables heridas.
Soy el rostro sin rostro y amargo del reverso.
Soy la más vulgar prosa disfrazada de verso.
Soy la muerte más muerte y a la vez soy mil vidas.
Soy la causa perdida de las causas perdidas.
Soy el hombre, el desastre mayor del universo.
JUAN CERVERA SANCHIS JIMENEZ Y RUEDA
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
martes, 11 de marzo de 2014
Esperando
Yo te estoy esperando.
Yo te estaré esperando.
Yo te espero y espero
que un día, o una noche,
el rin rin del teléfono
llene mi alma de fiesta
y vuelva yo a escuchar
aquella tu voz única diciéndome:
“Amor mío, soy yo”,
pues me niego a creer
a aquellos que aseguran
que los muertos no vuelven,
ya que nunca he creído
ni creeré jamás nunca en la muerte,
ya que yo creo en la vida,
en ti quiero decir y estoy diciendo;
que tú eras más que un cuerpo,
que eras tú toda tú y tú, porque
eres tú,
ya siempre serás tú y estarás
siempre aquí
irradiando alta y clara inteligencia
y colmando mi vida de amor y de
belleza.
JUAN CERVERA SANCHIS JIMENEZ Y RUEDA
Andalucía 12 Marzo 2014.
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
domingo, 9 de marzo de 2014
Cigüeñas de tres colores
-capricho-
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
Cigüeñas de tres colores
en las torres de mi vida,
y, entre veletas inquietas,
revuelos de gorriones.
Palomas blancas y azules.
Moscardones.
Hormigas y mariposas.
Ruiseñores.
Nubes de algodón temblante
y temblores
de golondrinas soñantes
y cautivadoras flores.
Te digo que el Sol me ha dicho
que se han desdicho los óles
y entre óles y olés la Luna
se acostó conmigo anoche.
Ya sé que dicen de mí
que soy sólo un pobre hombre.
Que digan de mí, que digan
que apenas si tengo nombre,
pues yo sé, y muy bien, que tengo
cigüeñas de tres colores
en las torres de mi vida,
y, entre veletas inquietas,
revuelos de gorriones.
JUAN CERVERA SANCHIS JIMENEZ Y RUEDA
8 Marzo 2014.LORA DEL RÏO, Sevilla,
ANDALUCIA.
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
jueves, 6 de marzo de 2014
Fuego y ceniza
Sólo espero mi muerte, el matrimonio
con mi novia la Tierra, humedecida
de universo esencial y nueva vida,
para ser, con Cleopatra, Marco Antonio.
Y espero el vino negro del olvido
y el cósmico espesor de tu caverna
y la roja ebriedad que, en tu taberna,
endiosará mi mito desvalido.
Que mirlo esquizofrénico levanto,
en mi jaula de huesos desolados,
un victorioso paso de soldado
y dueño de mi lengua vivo y canto.
Canto y vivo en el agua, en las semillas,
en la electricidad y el movimiento
y mi luna de miel juega en el viento
con tu reino de nubes amarillas.
Que estoy loco de atómicos candados
y el tiempo porvenir tendrá mi amor,
pues vine yo a esta vida por error
de dos amantes sueños maltratados.
De dos sueños amantes convertidos
en púrpura de Tiro adolorida.
Soy la grímpola ciega de una herida
clamando sin sentido en tus sentidos.
Es por eso, te digo, que yo espero
el fin de esta mirada y este tacto
para iniciar contigo, oh Luz, mi acto
último y que será mi acto primero.
JUAN CERVERA SANCHIS JIMENEZ Y RUEDA
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
con mi novia la Tierra, humedecida
de universo esencial y nueva vida,
para ser, con Cleopatra, Marco Antonio.
Y espero el vino negro del olvido
y el cósmico espesor de tu caverna
y la roja ebriedad que, en tu taberna,
endiosará mi mito desvalido.
Que mirlo esquizofrénico levanto,
en mi jaula de huesos desolados,
un victorioso paso de soldado
y dueño de mi lengua vivo y canto.
Canto y vivo en el agua, en las semillas,
en la electricidad y el movimiento
y mi luna de miel juega en el viento
con tu reino de nubes amarillas.
Que estoy loco de atómicos candados
y el tiempo porvenir tendrá mi amor,
pues vine yo a esta vida por error
de dos amantes sueños maltratados.
De dos sueños amantes convertidos
en púrpura de Tiro adolorida.
Soy la grímpola ciega de una herida
clamando sin sentido en tus sentidos.
Es por eso, te digo, que yo espero
el fin de esta mirada y este tacto
para iniciar contigo, oh Luz, mi acto
último y que será mi acto primero.
JUAN CERVERA SANCHIS JIMENEZ Y RUEDA
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
Calaveras
Si llueven millones de hojas
y millones de aves, llueven;
si llueven millones de insectos,
y millones de hombres, llueven;
todo se lo traga el vapor de la luz.
Insectos de luz, somos.
Lluvia de luz, somos.
Soledades de luz, somos.
Habitamos un cementerio.
Que todos los días son días de muerto.
Calaveras de azúcar. Calaveras de sal.
Calveras de flor, de ave y de canto.
No te creas el centro, sino de calavera;
porque cuando mueras el sol volverá a salir,
las aves volverán a llover,
la flores volverán a llover,
los niños volverán a llover,
pero tú nunca, como yo, volverás a llover.
Sal, pues, a preocuparte por tu pena mientras puedas.
Sal, pues, a cuidar con tu escopetón el edificio del amo.
Sal, pues, que a la luz del universo poco le importa.
Yo me voy a bailar flores de calaveras
con los niños del barrio
bien desnudo como las gotas que caen al llover.
Abraham Peralta Vélez marzo 2014
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
y millones de aves, llueven;
si llueven millones de insectos,
y millones de hombres, llueven;
todo se lo traga el vapor de la luz.
Insectos de luz, somos.
Lluvia de luz, somos.
Soledades de luz, somos.
Habitamos un cementerio.
Que todos los días son días de muerto.
Calaveras de azúcar. Calaveras de sal.
Calveras de flor, de ave y de canto.
No te creas el centro, sino de calavera;
porque cuando mueras el sol volverá a salir,
las aves volverán a llover,
la flores volverán a llover,
los niños volverán a llover,
pero tú nunca, como yo, volverás a llover.
Sal, pues, a preocuparte por tu pena mientras puedas.
Sal, pues, a cuidar con tu escopetón el edificio del amo.
Sal, pues, que a la luz del universo poco le importa.
Yo me voy a bailar flores de calaveras
con los niños del barrio
bien desnudo como las gotas que caen al llover.
Abraham Peralta Vélez marzo 2014
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
viernes, 21 de febrero de 2014
........
Hoy no sé escribir bien este poema
y te diré que la vida es miserable
y te diré que no encuentro un ala
para escribir a pecho abierto este poema;
ni tengo hoy los huevos para decirte amor
porque se necesita coraje de luz
para seguir en el amor de una alegría;
para seguir en la llaga del colibrí
y creer que una flor puede llenar nuestros bolsillos.
Pero hoy no sé escribir bien este poema
y de largo aliento alargo este coraje mal escrito
que parece más bien un piedrazo
a los cristales de la angustia de esta geografía
en que se muere de hambre toda flama adolescente
en que se muere de muerte toda flama adolescente.
Hoy que mi palomar es aplomante
que se me retuerce la espina en mi garganta
y tengo unas profundas ganas de llorar
y tengo unas profundas ganas de chingar;
hoy, como siempre,
cada noche en que la tos de las olas me revuelca
y me levanta a seguir el canto
por el sexo jugoso del insomnio,
escribo a martillazos
para sentir que vivo aún de alguna manera
en este campoinsanto de cerraduras,
en este campo de guerra domesticada,
para construir la hoz de una galaxia invisible
que pueda cortar de raíz esta miseria.
Sólo sé, pues, escribir errado y libre,
reiterativamente,
este intento de incendiar mi desdicha
en el jugo de la nube aquella
que se para en las esquinas de mi sangre
que un tanto ajada entre sus muslos de flama
me llueve aún por la rajadura de su esperanza
para liberarme de este alígero peso enamorado
en que crecí de raíz en mis vagalescencias.
Abraham Peralta Vélez febrero 201400
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
y te diré que la vida es miserable
y te diré que no encuentro un ala
para escribir a pecho abierto este poema;
ni tengo hoy los huevos para decirte amor
porque se necesita coraje de luz
para seguir en el amor de una alegría;
para seguir en la llaga del colibrí
y creer que una flor puede llenar nuestros bolsillos.
Pero hoy no sé escribir bien este poema
y de largo aliento alargo este coraje mal escrito
que parece más bien un piedrazo
a los cristales de la angustia de esta geografía
en que se muere de hambre toda flama adolescente
en que se muere de muerte toda flama adolescente.
Hoy que mi palomar es aplomante
que se me retuerce la espina en mi garganta
y tengo unas profundas ganas de llorar
y tengo unas profundas ganas de chingar;
hoy, como siempre,
cada noche en que la tos de las olas me revuelca
y me levanta a seguir el canto
por el sexo jugoso del insomnio,
escribo a martillazos
para sentir que vivo aún de alguna manera
en este campoinsanto de cerraduras,
en este campo de guerra domesticada,
para construir la hoz de una galaxia invisible
que pueda cortar de raíz esta miseria.
Sólo sé, pues, escribir errado y libre,
reiterativamente,
este intento de incendiar mi desdicha
en el jugo de la nube aquella
que se para en las esquinas de mi sangre
que un tanto ajada entre sus muslos de flama
me llueve aún por la rajadura de su esperanza
para liberarme de este alígero peso enamorado
en que crecí de raíz en mis vagalescencias.
Abraham Peralta Vélez febrero 201400
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
miércoles, 19 de febrero de 2014
Heridas
Es la memoria del olvido,
es la memoria de la herida,
es la memoria que sangra
de la herida
abierta de par en par al amor
quien puede abrir y desarmar
la pátina de odio
y hundir el crucero del aroma
a los imbéciles.
En tanto que, quien olvida sus heridas
está condenado a herir,
en el hondo desierto de su herida.
Abraham Peralta Vélez
![]() |
Tierra Húmeda |
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
martes, 18 de febrero de 2014
domingo, 16 de febrero de 2014
Solo
-cantar-
Sólo aquello que das
sin pedir nada a cambio
es lo que al fin te llevas.
¡Es lo que al fin te llevas!
Sólo aquello que das,
pues lo demás no cuenta,
cuenta lo que se entrega,
no lo que se recibe
o aquello de lo que uno se apodera.
Poder, poder, poder
no es poder apropiarse.
Poder realmente es darse;
que darse y sólo darse,
sin pedir nada a cambio,
es lo que al fin del fin
y en fin de cuentas,
uno por fin se lleva.
¡Uno por fin se lleva!
JUAN CERVERA SANCHIS JIMENEZ Y RUEDA
ANDALUCÍA 16 –Domingo- 2014
TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma
sábado, 15 de febrero de 2014
Las muñecas rotas de Eva Trigo
Por
Juan Cervera Sanchís Jiménez y Rueda
Eva
Trigo Cervera, Lora del Río, España, 1967, profesora de Educación
Especial en la Escuela Pública y residente en Madrid, acaba de
publicar, editado por LULU, mayo 2013, el libro de relatos “MuñecasRotas”, con foto de portada hecha por ella misma y diseño de
portada de Lubélia Carvalho. Libro de 69 páginas donde reúne trece
relatos breves en
los que se respira y se palpa, en un trenzado inquietante, diversas,
aunque coincidentes en lo fundamental, vidas de mujeres, como la de
Manuela, la restauradora y
su recogedor de recuerdos, o la de Berta, ante el asombro y la
sorpresa de un primer encuentro
amoroso revelador.
En
una prosa fluida y precisa, con el fin de decir aquello que se quiere
decir, con claridad, y a su vez tocada de poesía, Eva Trigo,
pespuntea bellamente cada uno de sus relatos, bordados de gracia
literaria y seductora sencillez, en mitad del desamparo de sus
muñecas desencantadas por los zarpazos inmisericordes de la vida.
Historias,
algunas, escritas en primera persona, como “El Secreto”, donde
Felisa, la joven doméstica engañada por Don Benito, su patrón, se
convierte en madre prematura. Una vieja historia harto común, pero
que Eva cuenta con original encanto y sin caer nunca en el
sentimentalismo.
Quizá
no tan común. ¿o quién sabe?, Eva Trigo teje, excelente tejido, en
“La profesora de esgrima”, uno de los relatos más sutiles de
“Muñecas Rotas”. Se adentra, en lo que
podríamos llamar la selva psicológica, de una circunspecta y
honorable profesora, y la desnuda ante su íntimo espejo, al sentirse
vivamente atraída por una bella alumna. Aquí, el yo y el contra-yo
de la profesora, como un florete cortante, le entreabren el corazón,
pero he ahí que ella… queda claro que la vida se puede vivir,
finalmente, a contra
vida. Reveladora historia.
En
“El último suspiro”, la muñeca rota, se autodestruye a si misma
y nos estremece hasta el extremo del estremecimiento. Y esto no es un
juego de palabras.
"Un
toque de suerte”, aquí la autora nos recuerda que la vida es
torrencial y los hechos más serios pueden ser felizmente cómicos.
Además se evidencia que las llamadas eminencias médicas no siempre
son eminencias.
En
“El castigo de Magdalena” se cuestionan los métodos brutales de
ciertas personas que se creen dueñas de la verdad absoluta, y hasta
iluminadas, y se castiga a una niña en la creencia de que en el
castigo irracional hay algo de positivo. La pedagogía de los
fanáticos suele ser criminal.
“Remendando
la vida” es la narración más breve de “Muñecas Rotas”,
aunque una de las más intensas y dramáticas. Es una historia de
alfileres y zurcidos y como para llorar a mares entre dobladillos,
agujas, tijeras y recuerdos hirientes.
“El
puente de la vida” nos habla de Adela, una mujer que en mitad de la
tormenta y los truenos
de la vida busca y aspira al remanso.
"Yo
sólo quería tener un gallinero”, una historia donde una joven se
hace mujer y en vez de un gallinero, la vida que siempre nos suele
gastar las más insólitas bromas, la convierte en madre de una
familia numerosa. Menuda broma.
Se
suceden las historias, que son trece, con “No me temas, amor, “Huir
de madrugada no es de cobardes”, “La mujer de los cabellos
plateados” y “El primer encuentro”.
Muñecas
que se rompen en un ir y venir por los vericuetos del tiempo y del
espacio y todo esto que llamamos vida y nadie sabe, bien a bien, de
qué se trata, pero que necesitamos contarnos, en un afán
reconstructor, contra la destrucción constante a que nos
someten las circunstancias que, sin querer queriendo, nos llevan y
nos traen de un lado a otro como el vendaval a las hojas.
“Muñecas
Rotas”, hojas del árbol de la vida, que Eva Trigo Cervera recoge
en un legítimo
deseo de que el olvido no las suma en el anonimato deshumanizador.
Relatos empapados
de humanidad y que, por sí mismos, son honda y estremecedoramente
humanizadores.
TieRRa HúMEda
Poesía para que florezca el alma
Suscribirse a:
Entradas (Atom)