viernes, 25 de marzo de 2011

SONETOS VEGETALES

LA CALABAZA

Cruda, jamás cocida, así te quiero,
calabaza, tan llena tú de vida,
por el sodio y el cloro enriquecida,
y admiración del sabio cocinero.

Con gusto yo en mi dieta te prefiero
pues tu orgánica agua en mi comida
alegra mi salud agradecida
como alegra mi mesa el fiel salero.

Que calabazas tú nunca me has dado
y sí estupendas calificaciones
pues eres tú dadora de alegría.

Que tu fósforo, siempre iluminado,
y tu hierro nutricio de altos dones
son sinónimos vivos de energía.

LA ZANAHORIA

Es única en verdad la zanahoria,
las glándulas lo saben, endocrinas,
urgidas de sus ricas vitaminas
y su acción saludable y meritoria.

Que es ciertamente ella promisoria
en nutritivos jugos, a las finas
hierbas, a la inglesa y, si la combinas,
con aceite y vinagre, sabe a gloria.

Umbelífera de raíz fusiforme,
la zanahoria, ¡ay!, tiene su encanto
cuando su pulpa cruje entre mis dientes.

Que es de un valor nutricional enorme
ella toda, por lo que yo la canto
en versos amorosos e inocentes.

JUAN CERVERA SANCHIS

martes, 22 de marzo de 2011

VERSOS SENCILLOS


En la sonrisa que brota
del corazón en la vida
en tu mirada se nota.


El hombre y su corazón
de sol, intenta forjar,
una perfecta rosa azul.


El corazón
rojo e iracundo, mató…
ciego y sin razón.


Sólo en tu regazo
el corazón encendido
logra calma.

Tus labios rojos
embelesan la noche
y la iluminan.

Sin razón ni corazón
no hay color ni nada hay.
Hombre, más sombra que sol.

Hay que amar y para amar
hay que tener corazón.
Verde, noble trajinar.  

Busco tu corazón
sin él no existe la pasión
inventiva y verde.

Abraham Peralta Vélez

Buenas noticias


Buenas  noticias, buenas,
buenísimas noticias:
mi corazón  te ama,
me  ama  tu corazón
y el amor  crece y crece
en el  joven  poema
vivo de la  galaxia.
El amor, el amor,
el amor crece y reina
y es  amor  la  galaxia
y  tú y yo, vida mía,
somos amor, amor,
y  únicamente  amor.
Sí, buenas  noticias, buenas,
buenísimas  noticias.
Mi corazón... Tú corazón...
Las  noticias,  estas noticias,
de  amorosas caricias coronadas,
jamás nunca jamás
se escucharán, loado sea,
en las acicaladas retahílas
que llaman noticiarios
en la  TV, entre otras artimañas.
Estas  buenas  noticias
quedarán para  siempre,
tal como debe ser,
feliz  y bellamente  custodiadas
por  nosotros, mi amor,
y nadie y nadie más.

   JUAN  CERVERA  SANCHIS
   México D. F., 18 Marzo  2011

viernes, 18 de marzo de 2011

VERSOS SENCILLOS


El sol en las sombras
misteriosas del cosmos,
fragua el azul del día.

Sólo tengo este sueño
que el olvido me arrebata,
enrejado en su misterio. 

No hay olvido ¿recuerdas?
La historia del cangrejo
y su corazón de arena.

En el frío de diciembre
se helaron mis recuerdos.
Tu foto azul, reverdece.

No importa que esté marchito
importa si aún conserva
su corazón siempre vivo. 


La vida es tiempo ido,
fugaz corazón que late
mariposa al olvido.

No lo es todo la razón
si es que es la llave de la puerta
el cuarto es el corazón.

Abraham Peralta Vélez

jueves, 17 de marzo de 2011

La última palabra


Y pasó el tiempo
y, como siempre, el tiempo,
dijo  la última  palabra.
Máscaras y antifaces
rodaron por los suelos.
No rojos  de vergüenza,
porque carecen de ella,
los farsantes, quedaron
por completo descubiertos.
Triunfante, la  verdad,
por  fin se impuso.
Sin embargo, el mal
ya estaba hecho
y, la verdad sea dicha,
apenas si alcanzó,
en resumen de cuentas,
para un  triste consuelo.
No, no,  no esperemos, amigos,
que  pase  y venga  el tiempo
a decirnos  la última palabra,
luchemos, sí, luchemos
porque surja y se diga,
la  última palabra,  aquí  y ahora.

    JUAN CERVERA  SANCHIS
    México D. F.,  16  Marzo 2011

sábado, 12 de marzo de 2011

Mi muerte


Ya que no viví mi vida
dejadme morir mi muerte
por  mi vida concebida.

Dejadme morir mi muerte
en la invisible sonrisa
de Dios, gozando invisibles
placeres, y  fantasías
invisibles, bajo el beso
invisible de la dicha.

Dejadme morir mi muerte,
ya que no viví mi vida,
en la  belleza  sin tumba
de  mis  aladas cenizas.

Arrojad mi muerte al viento
y rubricad la alegría
de mi muerte. ¡Qué no llore
nadie por la muerte mía!
¡Que mi muerte me hará libre
en sus entrañas dulcísimas!

Dejadme, amigos, dejadme,
ya que no viví mi vida,
morir, al menos, mi muerte
por mi vida concebida.

JUAN CERVERA  SANCHÍS
México  D. F.,  9  Marzo  2011

jueves, 10 de marzo de 2011

Interminable


Todavía es lo que siempre ha sido:
ídolos, títeres y tramoyistas.
Todavía oradores, bandidos,
sultanes, religiones progresistas.

Todavía hambre. El enfermo herido,
la pobre fortuna y el alquimista.
Todavía naufragio. Abstraído
en sus contrarios, el equilibrista.

Todavía anárquico, decidido,
alquímico rebelde y vitalista.
Todavía desierto adolorido,
el mar, inflamado por nihilista. 

Todavía trasciende el sin sentido
a carcajadas el pobre ilusionista, 
todavía sabiendo que está perdido,
la pena de la vida que conquista.

Abraham Peralta Vélez. Sin sueño. 6 de marzo de 2011