martes, 23 de abril de 2013
lunes, 22 de abril de 2013
El aire de mi tiempo
El aire de mi tiempo ahoga mi futuro.
El aire de mi tiempo entreabre pajareras.
El aire de mi tiempo me deja casi
sordo, casi ciego,
casi sin tiempo en mi tiempo desalado.
El aire de mi tiempo está hecho de siglos de fracasos. El aire de mi tiempo me hunde en
oquedades.
El aire de mi tiempo tapa las
arterias del gorjeo.
Sin embargo el aire de mi tiempo me llena de
amorío
en esas labores de nidos, de nidos y de nidos,
en el temple electrizante de mi tiempo.
El aire de mi tiempo al tiempo que me
deja,
al tiempo que me hace y me renueva.
AbrahamPeraltaVélez
domingo, 21 de abril de 2013
Prefiero ser cerdo
Pertinaces y cantores,
los estúpidos se embravecen en el estadio para rendirle pleitesía a
unos hombrecitos musculosos que van tras el balón. La estupidez humana no tiene límite, y, tan estúpida es, que se reproducirte pronto y en exceso, triunfante y servicial. Si no fuera estúpida, cesaría.
Los estúpidos adoran a un perro cazador que dribla cualquier obstáculo con tal de morder un gol. Y crean banderas y cantos y pierden los sesos en un vaso gigantesco de cerveza. ¡Qué gran civilización la nuestra, vaya que sí!
Jamás he visto a
un cerdo rendirle culto a un pedazo de juego, quizá porque no es
inteligentísimo como el hombre y sólo satisface sus instintos. Quizá esa inteligencia sea, en verdad, estupidez; y el instinto del
cerdo sea verdadera inteligencia, porque jamás lo he visto adorar a
quien le roba el alma de su cartera.
Sólo sé que existe un
insecto que idolatra la mierda y la conserva y no es el hombre,
aunque tal parece. Es el placer de la mierda en los sesos. Y la adrenalina que enajena a un perro tras una liebre. El instinto y la mecánica tras el gol, la ganancia y pérdida, valores de la industria del hipódromo.
Como el
dipsómano, el aficionado disfruta de su embriaguez, aunque sabe muy
bien que su placer le traerá murciélagos a la cabeza y al estómago. ¿Quién que sabe que algo lo destruye, lo idolatra?
El fútbol es un digno
reflejo de una sociedad que se conforma con el circo, aunque le falte
el pan, la salud, la religión, el arte y el pensamiento, es decir, aunque le falten los rasgos que lo conservan humanamente.
El hombre, al reducir su
capacidad de conciencia a la idolatría de un trapo sin valores, se
convierte en un completo estúpido: un acto que reduce al hombre a
las patadas. Si esto es la inteligencia, prefiero ser cerdo.
DON NADIE
| Messi |
viernes, 19 de abril de 2013
Nací
Nací lleno de vida.
Nací lleno de amor.
Nací lleno de luz
y, entre unos y otros,
me llenaron de muerte,
me llenaron de ira,
me llenaron de sombras
y heme aquí todavía, y pese a todo,
creyendo en la poesía,
creyendo en la belleza
y, al margen de las casas de bolsa
y de los bancos,
dándole vuelo al aire de una vieja,
y a la vez siempre niña,
canción, una canción
donde cabe la vida a plena vida;
donde cabe el amor y la luz cabe
y no hay el menor sitio para el odio.
JUAN CERVERA SANCHÍS JIMÉNEZ Y RUEDA
AUTOBÚS RUMBO AL ZÓCALO
TRANSITANDO POR LA AVENIDA
18 ABRIL 2013. CIUDAD DE MÉXICO
jueves, 18 de abril de 2013
Proverbios, citas, dimes y diretes
"En el universo como economía, cada ser viviente es un mundo de acción centrípeta. En el universo como caridad cada ser moral es un punto de acción centrífuga".
"No hay óptica para ciegos ni acústica para sordos, ni moral ni religión para egoístas"
"La vida dice: no des lo tuyo. La razón dice: darlo es imbécil. El Bien dice: da lo que te pide tu egoísmo, porque tu razón no descubre tu verdadero ser profundo, tu real personalidad autónoma, emancipada de la vida biológica y de la razón".
Antonio Caso, La existencia como caridad.
http://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Caso
Antonio Caso Andrade (19 de diciembre de 1883 - 6 de marzo de 1946). Filósofo mexicano. Fue rector de la entonces llamada Universidad Nacional de México de diciembre de 1921 a agosto de 1923. Junto con José Vasconcelos, fundó el Ateneo de la Juventud, grupo humanista opuesto a la filosofía positivista imperante en la época. La generación del Ateneo había roto con la filosofía de Augusto Comte y de Herbert Spencer, acudiendo, entre otros, a Henri Bergson, Arthur Schopenhauer, Nietzsche y José Enrique Rodó. Contra el racionalismo imperante, los ateneístas creían en un ser humano moral, voluntarioso y espiritual.
"No hay óptica para ciegos ni acústica para sordos, ni moral ni religión para egoístas"
"La vida dice: no des lo tuyo. La razón dice: darlo es imbécil. El Bien dice: da lo que te pide tu egoísmo, porque tu razón no descubre tu verdadero ser profundo, tu real personalidad autónoma, emancipada de la vida biológica y de la razón".
Antonio Caso, La existencia como caridad.
http://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Caso
Antonio Caso Andrade (19 de diciembre de 1883 - 6 de marzo de 1946). Filósofo mexicano. Fue rector de la entonces llamada Universidad Nacional de México de diciembre de 1921 a agosto de 1923. Junto con José Vasconcelos, fundó el Ateneo de la Juventud, grupo humanista opuesto a la filosofía positivista imperante en la época. La generación del Ateneo había roto con la filosofía de Augusto Comte y de Herbert Spencer, acudiendo, entre otros, a Henri Bergson, Arthur Schopenhauer, Nietzsche y José Enrique Rodó. Contra el racionalismo imperante, los ateneístas creían en un ser humano moral, voluntarioso y espiritual.
| Antonio Caso |
El conocimiento babélico y boba-licón
-Leer y escribir, ¿para qué Doctor Alfayate?
-Ah, eso, para
coser y coser, mientras no coso lo que coso.
-¿Cómo? ¿Acaso
cose usté? Le pregunté de lo escribir. ¿Qué no usté es escritor?
-Sí. Por eso,
cuando no coso, tejo. Nunca no escribo, siempre tejo.
-¿Quién le
entiende? ¿Y para qué hace por eso?
- Ah, para nada.
Y para no vivir no pobre; unos pesos siempre no pierdo, sino gano.
-¿Entons, teje,
usté, también Doctor Alfayate?
-No, sí. Tejo y
tejo y cuando no tejo, coso.
-Mmta. ¿Y pa'qué
teje su coso ese?
-No, para nada.
Yo coso trajes no para todos, sino para nada. Y dinero buen excéntricos algunos
de el gobierno me dan. Para la gente, cuando trajes cosía, algo incómodos y
desfachatados, por cierto, me daba nadie ni un céntimo, es más, para que dejará
de coser, me perseguía el gobierno. Pero desde que, para nada, hago trajes,
como de toros una corrida, como de las vegas los tragamunedas, como un goleador
futbolista, rico soy. Becas y premios me han sido dados por el gobierno. La tela entre más se enreda por mí y lo
pantalones que a nadie le fajan, mejor.
-¿Pero, pus,
cómo, Alfayate?
-Doctor, dígame,
por favor, mi especialización me ha costado.
-¿Especie
en qué, perdón?
-Especialización,
don Rutilio. Mi especialización, que un doctorado es, se tituló: El por qué
la seda es seda si no es seda la seda cuando es seda la seda; teoría de la
pura puridad compleja de la pura puridad de la seda pura. Para ti, ininteligible, mi querido
don Rutilio.
-Ah, Doctor,
pero yo no soy initeligiblo. Sólo no entiendo bien lo que dice. Pa'qué
el por que eso de la seda de la seda de la seda.
-El por qué la
seda, don Rutilio.
-Como sea,
Doctor, de favor, explíqueme para no ser intelígiblo.
-Para
ininteligible no ser, Rutilio. Para empezar, ya te dije que, para nada, sirve,
como un carísimo reloj Patek
Philippe’s Platinum World Time, como un lujo, entonces, como gambetas,
entonces. Tejo y tejo y tejo desde mi cubículo y, entre más digo nada, menos no
estético no filosófico soy. Nunca no escribo, siempre tejo. Y, cuando no
continúo, como ya te dije, tejo. Y, como veremos, una experiencia toda pura de
la seda pura. El nobel, sí, gane quizá después. Si mi amigo, Barack Obama, el
de la paz ganó, bélico siendo, yo ganar puedo también el de literatura, cocedor
siendo.
-Ah, pus, sí. Si
usté lo dice. Y de dónde sale el dinero que el gobierno le da pa'que usté
financie esos trajes tan raros que no nada.
-Ah, perdón,
pero a nadie le digas, eh. -Se acercó para murmurarle a su oído-. Mi becas y
mis premios son pagadas por el herario.
-Híjole, Doctor
Alfayate, y yo que lo creía muy acá. Pero, pus, entonces, yo con mis impuestos
pago un conocimiento que no nada para nada, si cose, cuando teje y teje la pura
acomplejidad pura de la pura. Qué gacho, camacho. Yo que creí que usté
le sabía mucho a por qué estamos como así, como tarugos y jodidos y como
regachos que nos robamos y nos matamos y a la tumba vamos sin saber qué con la
tumba, qué con la vida. Pero tal parece que nos hunde más.
-No, don
Rutilio, a mí me ha hecho más sabio y con qué vivir bien, me ha dado.
-Dirá más zafio
y más ricachón, Doctor Alfayate.
-¡Rutilio! Ya
vete, mejor, que unos poemas que calificar, tengo, ya que jurado soy, de
poesía, en un certamen. Y me parece que 1111133666, que así se titula, a ganar
va.
-¿Qué no la
poesía era de palabras?
-No, don
Rutilio, ahora la poesía, de lo burgués en contra, toda palabra rompe. Sólo si
no lees con ojos de acomodado capitalista, de burguéspequeño, entender podrás
su rebelde sentido. Pero, te dije ya, déjame trabajar y a tu quehacer, vete!
-Bueno, ya mvoy,
pero eso, yo no lo entiendo. Entonces he de ser burgués, sí, ¡lo soy!, porque
no entiendo eso que dice. Tan talachas y burgués, ya ve que me gustan las
ham-burgues-as de la esquina.
DON
NADIE
Cantares a media voz
1.-
La vida es una canción;
que es una canción herida;
que nace herida de muerte
toda vida.
Canta, amor mío, conmigo.
Canta y canta a toda vida.
Canta y canta y canta a toda muerte.
Canta y canta a toda herida.
2.-
Estoy loco. Soy un loco.
Mi vida es una locura.
¡Ay que locura es mi vida!
Yo renuncié a la cordura
desde antes de nacer.
Yo, sin duda, moriré
y, ya muerto, mi locura
cantaré;
que cantar es mi locura.
3.-
Todos nacemos heridos
de muerte. Todos morimos
por culpa de haber nacido.
En la risa de los
niños...
¡Ay, los niños¡
¡Cómo me duelen los
niños!
4.-
Ver y no ver.
Estar y no estar viendo.
Más que saber yo sospecho
que no soy más que un ciego;
un triste y un pobre ciego
que imagina que está viendo.
5.-
Esta especie, nuestra especie,
es la peor de las especies.
Esta destructiva especie.
Esta especie destructiva
y ferozmente egoísta,
es la especie
que disfruta
destruyéndose a sí misma.
JUAN CERVERA SANCHIS JIMÉNEZ Y RUEDA
Café EMIR, Independencia. México D. F.
15 Abril 2013
| CaFé eMiR |
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