miércoles, 4 de septiembre de 2013

Haikús

Luz. Luz. Luz. Agua.
Nubes. Hierba. Nenúfares.
Paz en la sed.


Tuna tasajo
te muerdo, ¡oh, pitaya!,
lluéveme el sol.

Abraham Peralta Vélez

ILUSTRACIÓN Pitaya elaborada por Abraham Peralta Vélez. 

Tierra Húmeda
Abraham Peralta Vélez Pitaya
PITAYA
A mi amiga Berenice Patiño Roa

Purpuraré
por tu pasión, Pitaya,
de agua ultravioleta.
¡Ay, Pitayita,
abierta ante mí
colmas de cielo abierto
mis aves heridas!

Tuna tasajo,
te muerdo, ¡oh, Pitaya!,
y torrentes de sol,
ultravioleta,
y torrentes de agua,
minerales,
purifican mi sangre
y bendigo así
el polvo de mi cuerpo.


Abraham Peralta Vélez

TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma

domingo, 1 de septiembre de 2013

Hiakú

La bailarina
abre en flor, los pétalos,
de su capullo.

2
En su infinita
gracia
ella me sonríe.
VIVO.
Abrí los poros
de mis cielos.
Recostada
entre la hierba
del orgasmo,
la flor, ella,
parece una nube.

Abraham Peralta Vélez


 
Bailarina, imagen del buscador de google




TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma

Ella

Es la certeza del anhelo
la manifestación temprana de la infancia
perdida y recobrada ante el deslumbrante apante
el llanto hecho palabra
la nostalgia
de pupilas de cenote resplendente
pasta al dente
utopía mínima de
               idealización postrera

Una inquietud de matinales alegrías
libidos nocturnas
Un ojo implotando fétido alivio
y su mi locura que desborda almas
               si es quelalma no desborda en palabras
y los actos transpirando
           sofocando
                       gozando

Es la impermeable impalpable inamable
la milumíaluisa
el susurro nocturno del matinal viento
la duda melodía
libertadora en vuelo en celo
la palabra misma

Aunque en ocasiones ciega
cautivadora sorda cautivante
es el silencio de la espera
y la sonrisa que entristece con sus fumarolas de despecho
mujer deidad demonio
un solo trozo material de perfección apoteisable
Ella          ornamento
ella
            sólo ella
a secas y en minúsculas

                                                      es ella.

Omar Alejandro Ángel Cortés

Pupilas de cenote



TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma

Ven conmigo

Oigo tu voz en la noche
gritándome: ¡ven conmigo!,
y me hecho a llorar y lloro
desbordado como un río.

Un mar de lágrimas soy,
desmedido,
cuando en la noche escucho
tu voz llamándome a gritos
desde no sé que galaxia:

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Ven conmigo!!!!!!!!!!!!

JUAN CERVERA SANCHIS JIMENEZ Y RUEDA
30 AGOSTO 2013



TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma

martes, 27 de agosto de 2013

El río serranía

Léase con esta música y tómese, antes, un par cafés. 


A mis hermanos de alma, que son mis amigos



El río me hablaba de una danza inmutable
de la vida en capullo,
que por nacer, muere, que por morir, nace,
que muere para vivir superior a su vientre
como el río a la mar como la mar al cielo.
El río serranía, capullo, tumba, vientre,
me hablaba y se expandía  
entre la hierba del viento,
entre los ojos de las flores 
con sus pestañas azules,
entre los pies de mi alma
que traspasaba mi cansancio, 
con la alegría y el nerviosismo,
la duda el dolor los caminos,
de una madre encinta en parto perpetuo.
El río me hablaba, me hablaba el río serranía.
Que sin dejar de ser río
moría mar
porque mar da, eterno.
El río me hablaba serranía
en el fondo de su vaso 
donde surge cascada de flores
diversas de iris, gotas,
temperamentos, gotas, piedras,
volcanes verdes blancos amarillos...
gotas de todas flores.
Gotas de todos los ríos, el río.
De todas las flores, la flor,
que es toda flor
                       de flores,
Temperamentos una danza
una tensión de puentes y puentes en flor.
El río es mariposa en el aire.
En el aire la mariposa es casada del río. 
En esta voz sin voz de serranía
que el río me está hablando
porque ya no estoy en él
él se encuentra desde mí.
Cómo te lo voy a contar.
Cómo me lo vas a creer.
Que el río me hablaba 
en su voz inmutable
en su inmutable mudanza.
Creerás que soy un imbécil
y sin embargo te digo
quema tus libros tus billetes
tus hijos y a ti mismo en el río
que enmudezcas un tiempo
que dudes de tus babeles
y tomes agua de las nubes del río serranía.
Porque me habla el río
no me reduzco
a tus rotondas sin salida
a tu camposanto de normas
a tu boca de sofá
entre tus dientes rabiosos
y tus encías hambrientas.
No me reduzco
a tus coladeras y tus muros
a tus colegios y tus bancos
sino me expando
en la firme convicción del amor
como una hoja en el viento 
como el hilo casi aire del hilo de la oruga 
como el río de tu sexo de nubes.
En la voz del río, en su voz azul que
aunque se oiga no se oye
parece el hilo transparente
de una oruga de seda
colgada sobre el viento.
Es esa voz azul que me sostiene
es esa voz azul que
hace melodiosa mi voz de polvo
y al hacerme me deshace
y al deshacerme me hace
el río serranía de tu vientre amaranto
el río serranía de mis arreboles rocosos
el sol detrás de la nube serranía 
el sol detrás entre mi médula azul 
subir subir hasta que el río calle y sea nube
y sea nube y silencio absoluto de luz en el ocaso.

Abraham Peralta Vélez 26 de agosto de 2013.
Tlanixco, Teotenango del Valle. 

 
Río mariposa. Río Tlanixco. Tierra Húmeda

 

TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma

Flores

El ángel ciego veía
y el ángel mudo cantaba.
Los jazmineros del sueño
y las rosas desveladas
vagaban por el jardín
y no sabían que vagaban.
El poeta jardinero,
enfermo de lirios grana
y amarillo de oro y luna,
se suicidó una mañana
y no lloraron las nubes
ni sonaron las campanas,
pero bailaron las flores,
¡y hay que ver cómo ellas bailan!
 

JUAN CERVERA SANCHÍS JIMENEZ Y RUEDA 
3333 AÑO DE LA LOCURA LÚCIDA


TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma

domingo, 18 de agosto de 2013

LÁGRIMAS

--> Al alma de mi alma 

HAIKÚ
¡Ay, tus lágrimas!
Estas olas que, frágiles,
rompen las piedras.

LÁGRIMAS
Cuando tú lloras,
llora la luz del sol,
llora el aire, hiere,
lloran las piedras, cansan,
lloran los árboles, solos.
Lloran y lloran
los pajaritos segunderos, pesan.

Cuando tú lloras,
cuanto nos rodea, llora,
y no hay cuerpo que no descubra
su herida,
su herida que no llore contigo.

¡El cielo llora lágrimas de nubes
y la tarde lucífera, clara tarde,
despetala, tan claro, su dolor!

¡Ay, qué sola esta calle rebosante de vaivenes!
¡Ay, qué solo el solaz de este domingo
que llora, llora y llora,
a cuetazos de iglesia
y se deshoja
íntimo, solitario, baldío!

Tú tienes la llave de mi vida,
amor, y si tú lloras,
Dios vaga, abundante, por tus lágrimas,
Dios vaga sin sentido por la lluvia del sol.

HAIKÚ
En tu tristeza.
El mar profundo y puro.
¡Umbría luz!

SILENCIO
Ante el misterio
los silencios, me hablan,
y en la mar, naufrago.
Siento tu dolor.
Sobreseído
me niego, callo,
y me orillo,
como un niño,
a la flama
de tus lágrimas.

Abraham Peralta Vélez 18 de agosto de 2014

HAIKÚ
Nubes en luz.
En perpetuo capullo
se va
n muriendo.

Abraham Peralta Vélez
17 de agosto de 2014

TieRRa HúMEda Poesía para que florezca el alma